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lunes, 11 de febrero de 2013

Muffins para carnaval

El mundo de los muffins es tan amplio como ganas de viajar por él tengas. Unos son más acertados que otros, igual que cuando elegimos un destino de viaje en detrimento de otro...
Pero en la variedad está el gusto. Así que ¡manos a la obra!
Quería algo con muchos contrastes de sabor y me decidí a mezclar con la habitual harina de trigo copos de avena. También uní chocolate blanco y chocolate negro. Un toque de frutos secos: nueces pecanas y orejones. Y un remate tropical: leche de coco.
Y para acabar rocié el molde con cacao en polvo: un punto extra de amargor...


Un jugoso corazón rodeado de una crujiente corteza, y toda una amplia gama de sabores que han combinado muy satisfactoriamente. Delicados pero con mucho cuerpo, están muy ricos calientes acompañados con un rico té rojo aromatizado con canela. Ideales para un día frío como el de hoy. Aunque siempre se pueden acompañar con otras bebidas alternativas.


Aromatizados con vainilla, naranja y jengibre, todo un descubrimiento.
Darles nombre me ha costado un poco, pero he decidido que nunca está de más hacer un pequeño homenaje a las fiestas populares...

lunes, 21 de enero de 2013

Galletas de jengibre y miel de caña

Los que leéis el blog a menudo sabéis de mi afición por las especias. Siempre procuro tener en la despensa las que necesito y las que encuentro en mis pesquisas en mercados y tiendas, donde siempre me paro en los puestos o stands específicos a la caza y captura de nuevos sabores y aromas. A veces también recurro a la ayuda de amigos que viven en ciudades más cosmopolitas, donde hay  tiendas propias, de otras culturas culinarias y donde es posible encontrar 'rarezas' que yo no puedo encontrar en mi ciudad...
Son muchas las elaboraciones de este blog donde las especias son protagonistas, y en la mayoría siempre hay alguna que da un ligero toque o alguna mezcla que da personalidad o fuerza al resultado final.
Hoy me he propuesto buscar mi pasta de jengibre personal, pues es una de mis galletas preferidas y hasta ahora no me había puesto con ella.
Llevaba tiempo queriendo empezar con esta tarea, y no quería dejarla pasar mucho más. Así que esta tarde fría me ha parecido muy buen momento para iniciar la búsqueda.
He empezado con esta mezcla sabrosa que ha resultado muy apetitosa y crujiente.



El sabor de la miel de caña y el del azúcar moreno, unidos al sabroso picante del jengibre son todo un hallazgo.



Las he cortado con forma de galleta clásica, grandes y generosas. Una sola galleta y quedas safisfecho.



Perfectas acompañando un buen café turco, o un té con leche. También con un suave té rojo...
Prometo nuevas pruebas...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Baklava

Esta especialidad que llega del Mediterráneo Oriental es famosa y admirada en buena parte del mundo, y tiene su origen, al parecer, entre los asirios en el siglo VIII a.C. Entre estos y los antiguos babilonios se disputan el honor de haber puesto frutos secos picados entre varias capas de algún pan que cocinarían en sus primitivos hornos de madera.
Más tarde serían los marinos y mercaderes griegos los que descubrieron las delicias del baklava y lo llevaron a Atenas. Parece que fue aquí donde se perfeccionaría la masa haciéndola más fina comparada con el modelo asirio que se parecía más a la de un pan, hasta asemejarse a su aspecto actual, envueltos en la delicada y crujiente pasta filo.
Tras la invasión otomana, sería en las refinadas cocinas de los palacios de Constantinopla donde el baklava llegaría a su máxima expresión. Hasta hoy mismo se puede escuchar un dicho popular en Turquía que dice "No soy tan rico para poder comer baklava todos los días".


No hay que ser rico para comer un buen baklava pues se trata de una especialidad sencilla, aunque delicada y exquisita si probamos alguna que haya sido elaborada por un cocinero de confianza con ingredientes de calidad.


Muchas capas de pasta filo, miel y frutos secos son la base de todos, y las versiones que podemos encontrar son tantas como sean los que se atrevan con ellas.
Mi primera versión particular lleva almendras, pistachos, avellanas y sésamo. Azúcar moreno y un toque de canela y jengibre. Y un jarabe de miel, limón y otras especias que baña el dulce una vez horneado.


Crujiente y aromático, el baklava es muy nutritivo, dulce y adictivo... Una porción suele bastar, pero se presta a más interpretaciones...
Acompañado de un buen café turco o de un té a la menta nos transporta a jardines aromáticos entretenidos por surtidores y músicas orientales.