martes, 11 de diciembre de 2012

(Pizza) Margarita Muffins

Si vuelvo a repetir que los muffins me vuelven loco pienso que algunos diréis que me debo haber vuelto loco de verdad...
Así que solo deciros que esta recreación de la pizza simple y básica, la Margarita, ha sido todo un éxito. Junto a los de pesto y los de queso y cebolleta incorporo a la carta estos dos nuevos muffins que son otra  jugosa delicia.


Mucho orégano, tomates deshidratados (estamos ya fuera de temporada para unos buenos tomates...), mozzarella, aceite de oliva y un leve toque de ajo y pimienta. Y ya está.
Exquisitos fríos o calientes. Un panecillo con el que acompañar los más diversos platos, y así elaborar alguna otra de nuestras pizzas preferidas. O para tomarlo solo, como aperitivo, degustando un buen vino. Se pueden aderezar con un toque de aceite de oliva para hacerlos más untuosos.


No me quiero repetir: un descubrimiento...

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Baklava

Esta especialidad que llega del Mediterráneo Oriental es famosa y admirada en buena parte del mundo, y tiene su origen, al parecer, entre los asirios en el siglo VIII a.C. Entre estos y los antiguos babilonios se disputan el honor de haber puesto frutos secos picados entre varias capas de algún pan que cocinarían en sus primitivos hornos de madera.
Más tarde serían los marinos y mercaderes griegos los que descubrieron las delicias del baklava y lo llevaron a Atenas. Parece que fue aquí donde se perfeccionaría la masa haciéndola más fina comparada con el modelo asirio que se parecía más a la de un pan, hasta asemejarse a su aspecto actual, envueltos en la delicada y crujiente pasta filo.
Tras la invasión otomana, sería en las refinadas cocinas de los palacios de Constantinopla donde el baklava llegaría a su máxima expresión. Hasta hoy mismo se puede escuchar un dicho popular en Turquía que dice "No soy tan rico para poder comer baklava todos los días".


No hay que ser rico para comer un buen baklava pues se trata de una especialidad sencilla, aunque delicada y exquisita si probamos alguna que haya sido elaborada por un cocinero de confianza con ingredientes de calidad.


Muchas capas de pasta filo, miel y frutos secos son la base de todos, y las versiones que podemos encontrar son tantas como sean los que se atrevan con ellas.
Mi primera versión particular lleva almendras, pistachos, avellanas y sésamo. Azúcar moreno y un toque de canela y jengibre. Y un jarabe de miel, limón y otras especias que baña el dulce una vez horneado.


Crujiente y aromático, el baklava es muy nutritivo, dulce y adictivo... Una porción suele bastar, pero se presta a más interpretaciones...
Acompañado de un buen café turco o de un té a la menta nos transporta a jardines aromáticos entretenidos por surtidores y músicas orientales.

martes, 4 de diciembre de 2012

Pastel de dátiles y sésamo

El sabor del sésamo es algo evocador que acompaña a la humanidad desde tiempos inmemoriales. De hecho es una de las primeras oleaginosas que se cultivó. En español, aparte de este nombre que procede del latín, también lo conocemos por otro que procede del árabe: ajonjolí. Además, se trata de un alimento muy completo, con un alto contenido de proteínas, aminoácidos esenciales y gran cantidad de minerales. Es un alimento que ayuda en las batallas contra el cáncer y el colesterol, pues contiene muchos antioxidantes y sus grasas son de las llamadas grasas buenas.
Asociado a un fruto tan nutritivo y azucarado como el dátil, se convierte en un gran aliado de nuestra salud.
Yo soy un entusiasta de ambos, y me ha encantado en esta versión de un bizcocho clásico, que también se puede hacer en una plancha cuadrada y cortar en forma de barritas, lo que la haría fácilmente almacenable, así podemos guardarla para comer poco a poco, ya que se conserva muy bien.


Los dátiles los añadí ligeramente cocidos en zumo de naranja, así quedan más suaves e integrados en la masa. Y un leve toque de canela y jengibre le dio al pastel el punto definitivo.


Llena de matices y muy jugosa, tiene reminiscencias mediterráneas, orientales. Cada bocado sugiere un viaje, una aventura exótica.


El sésamo se tuesta en la cocción del dulce, adquiriendo entonces su sabor característico.
Como veis en la foto, también le di un toque con semillas de amapola.


Un postre llenos de sorpresas, que se puede tomar a todas horas acompañado con un rico té caliente. Calor y energía para estos días fríos que nos gusta pasar acompañados de amigos. Y compartir con ellos algo dulce y evocador es una de las mejores alternativas.

martes, 27 de noviembre de 2012

Pesto Muffins

No me he podido resistir, tras el primer intento con los muffins salados, y tras el éxito obtenido, a repetir con un nuevo sabor.
Siempre he sido un entusiasta de la pasta, y sobre todas las salsas posibles del pesto. Esa sabrosa mezcla de albahaca, queso y piñones. Así que no me lo pensé dos veces cuando me propuse este segundo intento.
Una sabrosa salsa pesto, a la que añadí un toque de mejorana y perejil, ha sido la protagonista de estos nuevos muffins salados.


Para dar untuosidad a la masa, he utilizado aceite de oliva, lo que ha dado un sabor muy intenso. Claro que también lo usé al elaborar la salsa. No pude encontrar parmesano así que usé emmental, lo que ha restado un poco de personalidad al pesto. Pero el resultado final ha sido muy satisfactorio.
Añadí también unos piñones tostados con la intención de darle un detalle distinto a la textura del muffin.


Esto ha realzado el sabor, un fruto seco siempre es una gran sorpresa dentro de una masa cocinada.
Y unas semillas de amapola le han dado el toque definitivo a la presentación.
Creo que esta es una interesante propuesta para próximas reuniones y aperitivos; además, nos quedan muchos sabores por probar...

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cookies de especias

Para darle un nuevo sabor a unas galletas basta con aderezarlas con una mezcla de especias que sea sabrosa.
En estas predomina el sabor de la reina de las especias: la canela.


Pero complementada con una mezcla poderosa, a la par que equilibrada. Cardamomo, clavos de olor y nuez moscada, además del casi eterno sabor de la esencia de vainilla.
Y para que resulten más energéticas: almendras.
Todo dentro de un crujiente cuerpo. Morder una galleta y el aroma liberado captura nuestras glándulas.


Jugosas y delicadas, a la par que crujientes. Acompañan un rico té caliente, o tu bebida preferida.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Un paréntesis salado: Minimuffins con queso y cebolletas.

Los muffins me encantan. Ha sido todo un descubrimiento, así que sigo haciendo variaciones.
Hacía varios días que venía pensando en hacer unos salados, para poder tomarlos con un buen vino en un aperitivo.
Mi primera prueba ha sido con queso blanco, aderezado con cebolletas y cilantro.


Suaves pero muy aromáticos. Con un toque picante de pimienta de Cayena, y un leve acento de ajo. Rematados con una pizca de sal de Maldon, para compensar la suavidad del queso fresco.


Otra alternativa, para reuniones y aperitivos. Perfectas con un buen vino tinto afrutado.
Pronto os presentaré nuevas variedades...

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cookies de chocolate con pimientas

El sabor del chocolate siempre se ve reforzado cuando añadimos especias. Muchos de los amantes del chocolate, cuando ven alguna especialidad a la que se le añaden aromas, hacen gestos de extrañeza. Pero un buen chocolate y un toque mesurado de sabor pueden ser un gran descubrimiento.
La primera vez que probé un chocolate aromatizado fue en la casa de una amiga que había preparado unas sencillas pero sorprendentes tabletas a las que había añadido pimentón. Había hecho dos mezclas distintas: una tenía pimentón dulce y la otra llevaba pimentón picante. Tomar aquellas tabletitas era todo un riesgo, pues no sabías cuál te iba a tocar; pero las dos eran igual de exquisitas. Fue todo un hallazgo que en algunas ocasiones, cuando ha llegado a mis manos un buen pimentón, he repetido.
Hoy os presento aquí unas nuevas cookies que llevaba tiempo queriendo hacer y no me había atrevido con ellas hasta ahora. Después de darle varias vueltas a su receta, hoy las he horneado y han quedado muy ricas, además de bonitas.


Chocolate negro reforzado con cacao puro, con dos tipos distintos de pimienta y un toque de canela, completados con el toque crujiente de la cáscara del cacao. En ningún momento son picantes, a pesar de que una de las pimientas es la cayena, sino que como ya he dicho antes el sabor del chocolate se ve reforzado.
Tenemos la impresión de estar tomando el chocolate más intenso que jamás hayamos probado.



Y al final, el leve sabor de ese toque de canela nos transporta a parajes exóticos y cálidos.



Recortadas con esta plantilla de estrellitas parecen muy apropiadas para estas fechas que se avecinan.



Son de esas galletas que desaparecen en un suspiro, acompañadas con un rico chai especiado con leche...

... como este exquisito Black Chai.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Banoffee

He tenido una semana algo ajetreada y no me ha quedado un hueco para contaros aquí un par de nuevas elaboraciones que quería presentaros. Pero nunca es tarde, si la dicha es buena, ¿no?
Así que aquí va la primera.
No he conseguido muy buenas fotos... pero las mostraré...


La idea era volver a interpretar ese clásico de la repostería, famoso en el mundo entero y admirado por todos los golosos del mundo mundial.
El Banoffee no es de mis dulces preferidos, pero sí lo son los que tienen fruta. Así que para mí era una asignatura pendiente.
Y como hay tantos banoffee como cocineros, no he querido dejar de hacerla a mi gusto.
Ya dice el que parece ser el "padre del banoffee" que no hay versión que menos le guste de todas las posibles que aquellas que se hacen sobre una base de galletas trituradas. A mí me pasa lo mismo. Así que una masa quebrada clásica me pareció la mejor de las alternativas.


Por las fotos, ya podéis adivinar que la tarta está horneada de principio a fin. El plátano no está crudo, como suele ser lo habitual en la versión clásica. Y tampoco está acabada con la nata montada que la remata normalmente. Para no utilizar la crema, hice un merengue que doré mientras también se cocinaban los plátanos; así también conseguimos que resulte más ligera. Yo creo que la mezcla de una fruta grasa como el plátano con una crema grasa como la nata, aderezada con el toffee (también graso), resulta pesada; y es posible que este sea el motivo por el que el banoffee nunca ha sido mi pastel favorito.
Tampoco he utilizado dulce de leche. Los que se pueden comprar ya hechos no suelen ser buenos, por mi experiencia. Y hacerlos es realmente pesado: nada me ha parecido nunca tan desesperante que poner una lata cerrada en una olla y esperar tres horas a que esté hecho, sin poder ver cómo se cocina ni si está ya cocinado porque no se puede abrir la lata... la verdad, nunca se me ha dado muy bien adivinar lo que hay dentro de algo cerrado... Por tanto decidí elaborar yo mismo mi propio toffee, con las mismas proporciones que el que utilizo habitualmente para el Pastel de Toffee.
El resultado es ligero, con el contrapunto de una base crujiente. El plátano cocinado con la salsa de toffee es muy apetitoso, un solo cuerpo completamente ligado. Al cocinarlo, el toffee impregna también la base, por lo que podemos evitar poner azúcar en la masa quebrada al hacerla.


Rematada con el toque amargo del cacao en polvo, pienso que se consigue una versión más ligera y que mantiene, en esencia, el cuerpo de la tarta.
Acompáñala con la bebida que más te guste y tómala a cualquier hora.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Pan de pasas


Los deseos de una madre son órdenes (o casi...). Por eso, ayer me puse y preparé este bizcocho.




Un bizcocho sencillo, cargado de pasas y orejones. Casi un pan, si no fuera porque es dulce. Suave y esponjoso, a la vez que lleno del sabor intenso de los frutos secos.


Perfecto para estas tardes de lluvia, o a la hora del desayuno, con un té negro con leche. Pero, ideal también con otros tés, o rooibos. Aunque cada cual lo puede acompañar con su bebida preferida, o ir cortándolo a escondidas en repentinos brotes de glotonería...

viernes, 2 de noviembre de 2012

Brownie Muffins

Había decidido hacer mi particular homenaje a un dulce muy popular: el brownie. Claro que ya había hecho algunos, variando algunos ingredientes o el clásico; también en formatos diferentes.
Pero hace tiempo que no elaboro ninguno y no tengo fotos para mostrároslo.
Y ya sabéis de mi reciente enamoramiento con los muffins... así que no me lo pensé dos veces. Et voilá! Aquí os presento mis Brownie Minimuffins.


Los he hecho con cacao y nueces, y aromatizados con esencia de vainilla. Han resultado suaves a la par que muy sabrosos. Y creo que ya tengo la base para seguir investigando sobre muffins de chocolate.
No han durado mucho, sobre todo porque los he acompañado de glaseados de diferentes mermeladas. Mi preferido: bañados en mermelada de naranja amarga casera.


También los probamos con albaricoque y frambuesa.
Una idea que volveremos a recrear pronto.